Esquí (promoción)

El esquiador ciego o deficiente visual no es diferente a otro esquiador. La única particularidad es que presenta una deficiencia sensorial en la vista, y es aquí­ donde aparece el guía. Esta figura es imprescindible. Sin ella este segmento de esquiadores no podría practicar este deporte con seguridad. El guía siempre va delante a varios metros de distancia del esquiador ciego o deficiente visual. Para guiar al esquiador, se suele utilizar un intercomunicador inalámbrico para que el esquiador siga la voz e instrucciones impartidas por su guía.

Al igual que en otros deportes, las personas ciegas (B1), las que tienen un bajo resto visual (B2) y aquellas que poseen un gran resto visual (B3), compiten en una misma categoría con la diferencia de que se aplica un coeficiente corrector según la categoría al tiempo real conseguido.